La terapia por el color consiste en la administración de una longitud cromática por vía externa (proyección de luz en la oscuridad sobre una superficie cutánea o sobre un punto de acupuntura), o por vía interna en forma de diluciones homeopáticas  de plantas, metales o minerales cristalizados.

De acuerdo con las enseñanzas de Christian Agrapart, el color rojo esta codificado por el cuerpo humano como frío, el color violeta como frío y sequedad, el color azul como sequedad, el color verde como humedad, el color amarillo como calor-humedad, y el color naranja como calor. De esta manera en una patología tipo frío como es un esguince, la aplicación de color rojo durante 4 minutos, en absoluta penumbra, seguido de 50 segundos de color verde, provocará una respuesta curativa del organismo, acelerando la  recuperación del proceso. Pues el color rojo provoca una respuesta de calor y humedad, compensadora en este caso de la penetración de energía frío en la superficie, como es el caso del esguince. Un resultado similar podemos obtenerlo con la administración de cobre (Cuprum Metallicum), en diluciones homeopáticas, portador de la longitud cromática azul (comprobado por espectrometría), por vía interna, que va a provocar una respuesta orgánica de humedad y calor.

Para una mejor comprensión de estos conceptos invitamos a la lectura de “Homeopatía, Color y Minerales”, en esta misma página Web.